• Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal
  • Saltar al pie de página
Phantastica

Phantastica

  • Acceder
  • Suscribirme
  • Cuenta
  • Cursos

Los Mitos de Lovecraft en la actualidad anglosajona: Víctor La Valle, Caitlín R. Kiernan y Casandra Khaw

3 de septiembre de 2026 by Loredana Volpe

Hay tres obras que me interesa destacar para la renovación de los Mitos de Lovecraft en la actualidad —La balada de Tom el Negro, Agentes de Dreamland y Hammers on Bone1— que fueron publicadas originalmente de forma conjunta en el compendio digital en inglés titulado Reimagining Lovecraft: Four Tor.com Novellas. El objetivo de este compendio fue reunir en un solo tomo las novelas cortas que habían comisionado a varios de los autores de género fantástico más disruptivos del momento con un propósito muy claro: actualizar, diversificar y subvertir el universo de los Mitos de Cthulhu bajo diversas sensibilidades modernas; en este caso, antirracistas, feministas, queer e inmigrantes, con obras que resignifican el horror cósmico para explorar el feminismo y la violencia doméstica como formas de resistencia social en la literatura fantástica.

Recordemos que, a diferencia de un texto realista, cuando nos enfrentamos a un relato fantástico, la exigencia de verosimilitud, de parecido con la realidad, es doble, puesto que debemos aceptar algo que el propio narrador reconoce, o plantea, como imposible. Y eso se traduce en una evidente voluntad realista de los narradores fantásticos que tratan de fijar lo narrado en la realidad material de un modo más explícito que los narradores realistas.

Como afirma David Roas, lo fantástico proviene de lo realista, pero al mismo tiempo transgrede sus códigos: «los elementos que pueblan el cuento fantástico participan de la verosimilitud propia de la narración realista y únicamente la irrupción, como eje central de la historia, del acontecimiento inexplicable marca la diferencia esencial entre lo realista y lo fantástico».2 Valiéndose de las mismas técnicas de la narración realista: recurrir a un narrador, ambientar la historia en lugares reales, describir minuciosamente objetos, personajes y espacios, insertar alusiones a la realidad, lo fantástico supone un atentado a esa realidad retratada o una transformación de esta.3

La inversión del sesgo xenófobo en La balada de Tom el Negro

Comencemos con La balada de Tom el Negro (2016), ganadora de los Premios Locus, British Fantasy Award y Shirley Jackson; y finalista del Hugo y el Nebula; que abre con esta dedicatoria: «A Howard Phillips Lovecraft, con todos mis sentimientos encontrados». 4

Portada de La balada de Tom el negro

Víctor LaValle, autor nacido en Queens (Nueva York), realiza un ejercicio de justicia literaria al partir de uno de los relatos más explícitamente racistas de Lovecraft, El horror de Red Hook (1927), para la construcción de esta novela. Mientras Lovecraft construía la verosimilitud de su horror por medio del temor hacia los inmigrantes y las minorías de Brooklyn que realizan ritos y misas negras para adorar a entidades primigenias, LaValle invierte el código y traslada el punto de vista al de un joven músico negro de Harlem: Tommy Tester.

La transgresión fantástica ocurre cuando el protagonista decide aliarse conscientemente con las fuerzas durmientes del cosmos, los Primigenios. LaValle subvierte la neurosis lovecraftiana producida por el temor a los extranjeros: para un hombre negro acosado por una sociedad supremacista, la llegada de un Dios Exterior indiferente que destruya el Antropoceno no supone una tragedia apocalíptica, sino una alternativa liberadora y preferible al racismo sistémico dominante en nuestra sociedad. Aquí el verdadero monstruo es la intolerancia humana. El ancla de la realidad en la novela de LaValle ya no es el orden burgués amenazado que veíamos retratado en el cuento de Lovecraft, sino el racismo sistémico, la segregación y la violencia policial de los años veinte en Nueva York.

La humanidad asimilada en Agentes de Dreamland

Por otra parte, en Agentes de Dreamland (2017), finalista del Premio Locus —que abre una trilogía conocida como el Tinfoil Dossier, seguida por Black Helicopters y The Tindalos Asset—, el terror cósmico se fusiona con la conspiración geopolítica, la ufología y la ciencia ficción dura.

Portada de Agentes de Dreamland

Caitlín Kiernan, autora nacida en Dublín (Irlanda), construye la verosimilitud mediante la jerga del espionaje moderno, agencias de inteligencia secretas y expediciones espaciales. La historia arranca con un agente especial del gobierno —un «hombre de negro» apodado Signalman—5 que se reúne en un motel de Arizona con una mujer llamada Imry para intercambiar información clasificada. Aquí el horror se descubre por medio de informes gubernamentales, avistamientos del Área 51 y datos recopilados por sondas de la NASA en los bordes del sistema solar.

La trama gira en torno a un culto apocalíptico liderado por un hombre que promete la trascendencia cósmica a sus seguidores a través de una mutación biológica. Esta infección está ligada directamente a los Mi-Go, los hongos extraterrestres de Yuggoth que aparecen en el relato de Lovecraft El que susurra en la oscuridad.

Kiernan, quien además es paleontóloga, trata los monstruos con un realismo biológico y descriptivo despiadado. La transgresión de la realidad se manifiesta en cómo este hongo altera la carne humana y disuelve la percepción del tiempo del protagonista, saltando de los años 30 a visiones apocalípticas de un futuro donde la Tierra ha sido completamente asimilada. «Eres quien eres, hasta que dejas de serlo» es una de las frases más recordadas de la novela6, que remite a ese miedo a la disolución del yo tan presente en las pesadillas que Lovecraft cuenta en sus cartas. En la novela de Kiernan, el universo no es solo indiferente ante la existencia y el dolor de los seres humanos, es una maquinaria biológica suprema que nos ve como simple materia orgánica.

El trauma de la violencia doméstica en Hammers on Bone

Por último, tenemos a Cassandra Khaw, nacida en Kuala Lumpur (Malasia), que agita los cimientos del género fantástico en esta novela corta al hibridar el terror lovecraftiano con las dinámicas más turbias de la novela negra de detectives hard-boiled y el realismo. En Hammers on Bone (2016), un detective privado llamado Persons recibe un encargo peculiar: un niño de diez años le pide que mate a su padrastro, un maltratador que además resulta ser una entidad escamosa y aberrante, infectado por una presencia alienígena parasitaria. El parásito que habita dentro de McKinsey, el padrastro, deforma su cuerpo con fluidos corruptos y rasgos que recuerdan a las aberraciones biológicas de Innsmouth.

Portada de Hammers on Bone

Khaw recoge muchos de los elementos lovecraftianos (criaturas innombrables, tentáculos, presencias que se filtran en la realidad cotidiana) para transformarlos desde una perspectiva contemporánea retratando la sordidez urbana de Londres y mezclando el noir detectivesco con el horror cósmico. En lugar del académico o el erudito común en los relatos Lovecraft, nos encontramos aquí con un detective duro, heredero de la novela negra clásica. Persons no solo investiga lo sobrenatural, él mismo es una entidad antigua y monstruosa que habita un cuerpo humano: mientras en Lovecraft el terror surge del descubrimiento de algo exterior y desconocido, en Khaw el horror está dentro del protagonista. De esta forma, la autora invierte el punto de vista y el protagonista pasa a ser uno de los monstruos que persigue. Persons es una entidad arcana y primigenia, una fuerza antigua que en el pasado cazó dioses y demonios. Su mente lucha constantemente contra sus propios impulsos monstruosos, que le exigen continuamente «desgarrar, morder y cortar», para poder mantenerse en un estado consciente.

En la novela, Khaw se vale de la corporalidad visceral y deforme del horror cósmico para construir una metáfora de la violencia doméstica y el abuso psicológico. El miedo a perder la cordura nace aquí de la convivencia diaria con el maltratador. Similares a los Shoggoths de Lovecraft, la entidad que infecta al maltratador y que Persons intenta rastrear funciona como una plaga invisible que se extiende por el barrio obrero de Londres, destruyendo la empatía de la comunidad y empujando a los seres humanos a la violencia sádica y la apatía moral.

Al despojar al mito de su intelectualidad burguesa y aristocrática, Khaw demuestra que las dinámicas de dominación y crueldad de los antiguos dioses operan de la misma forma en el ámbito más íntimo de las estructuras familiares modernas.

En definitiva, las propuestas de LaValle, Kiernan y Khaw demuestran que el horror cósmico en la novela anglosajona ha experimentado una subversión ideológica e identitaria contundente. Al trasladar el eje de la transgresión fantástica hacia las trincheras de la segregación racial neoyorquina, la burocracia del espionaje y los entornos domésticos violentos del Londres obrero, estos autores deconstruyen el género fantástico desde sus márgenes. En estas novelas, los Mitos de Lovecraft se revelan como espejos de la opresión estructural de nuestro mundo y, paradójicamente, como el último refugio para quienes encuentran en la indiferencia del cosmos la única vía de liberación posible frente a la violencia dominante del orden humano.

1 The Dream-Quest of Vellitt Boe, de Kij Johnson, una brillante deconstrucción feminista del Ciclo Onírico de Lovecraft, también forma parte de este compendio, pero aún no ha sido traducida al castellano (o al catalán, como es el caso de Hammers on Bone, disponible en Persons non grata, editado por Mai Més).

2 David, Roas, «La amenaza de lo fantástico», en Teorías de lo fantástico, Madrid, Arco/Libros, 2001, p. 24-27.

3 Ibidem, p. 26.

4 Víctor LAVALLE. La balada de Tom El Negro, Madrid, Alianza Runas, 2016.

5 Traducido en castellano como Guardagujas.

6 Caitlín. R. Kiernan, Agentes de Dreamland, Madrid, Alianza Runas, 2017, p. 67.

curso escritura lovecraft phantistica

Los mitos de Lovecraft cumplen casi un siglo y han evolucionado desde entonces. ¿Cómo reescribirlos hoy desde nuevas sensibilidades?

H. P. Lovecraft y los mitos de Cthulhu se ha convertido hoy en iconos de marketing que a veces reducen el horror cósmico a un simpático pulpito con alas.

Pero detrás de esa imagen hay una tradición literaria que arranca en el Romanticismo y que, casi cien años después de su muerte, sigue viva en autoras y autores que han tomado esos mitos para hablar de racismo, de violencia machista o de mitologías prehispánicas que Lovecraft nunca imaginó.

¿Cómo se pasa de un fantasma victoriano a un dios dormido en el fondo del mar, y cómo se escribe hoy dentro de esa tradición sin repetirla?

En este curso, Loredana Volpe nos explica primero los orígenes en el romanticismo, lo sublime, los precursores que hicieron posible a Lovecraft, y el Círculo «de corresponsales» que construyó los mitos de Cthulhu casi un siglo antes de internet. Después, nos cuenta en qué consiste el horror cósmico y por qué nos atrae lo que debería repugnarnos.

Volpe nos descubre también cómo autoras y autores contemporáneos, desde Victor LaValle a Mariana Enríquez, de Emilio Bueso a Silvia Moreno García, han reescrito el panteón lovecraftiano desde el feminismo, lo queer, el realismo sucio o las mitologías mayas, y cómo ese mismo horror inefable se ha traducido al manga y al cine.

El curso termina desmontando el mito del propio Lovecraft como ermitaño misántropo, descubriendo su descomunal correspondencia.

Publicado en: Escritores, Terror Etiquetado como: Loredana Volpe, Lovecraft, Terror

Footer

Textos legales

  • Aviso legal
  • Política de privacidad
  • Política de Cookies

Phantastica

  • Regala Phantastica
  • Blog
  • Opiniones
  • Más información sobre Phantastica
  • Clases Presenciales
  • Club de lectura
  • Tutorización

Síguenos

  • TikTok
  • Bluesky
  • Instagram
  • Youtube
  • info@phantastica.com

Área alumno

  • Acceder

MASTERCLASS GRATIS

Recibe en tu email una masterclass con todo lo que tienes que saber antes de ponerte a escribir.

"*" señala los campos obligatorios

Consentimiento*
Consentimiento*
  • Acceder
¿Has olvidado la contraseña?
¿Has perdido tu contraseña? Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás por correo electrónico un enlace para crear una nueva contraseña.
body::-webkit-scrollbar { width: 7px; } body::-webkit-scrollbar-track { border-radius: 10px; background: #f0f0f0; } body::-webkit-scrollbar-thumb { border-radius: 50px; background: #dfdbdb }