El filtro de mierda, o la exuberancia de la miseria en la fantasía grimdark
El uso de filtros de color en el cine para impostar determinado tono a las escenas es conocido y no sorprenderá a nadie. Es objeto de memes y de airadas protestas en la comunidad histórica, por ejemplo, cuando se representa una sociedad medieval exclusivamente a través de ocres y grises. Tampoco sorprende a nadie el uso de colores anaranjados para una escena ambientada en México o de azules en un thriller nórdico. Esto tiene que ver con el tono y las expectativas, de las cuales depende también la verosimilitud.
El TONO, que es de lo que hablo cuando hablo de filtro de mierda, lo usa el autor tanto de forma directa como indirecta, y lo relaciona con el TEMA para transmitir esperanza, indignación, misterio, melancolía… El tono permea la narración, la marca con un olor y características que el escritor cuidadoso sabrá poner a su servicio creando una atmósfera determinada. El tono es la suma de la psique de los personajes, de las descripciones del escenario, de las decisiones que toman e incluso de las falacias patéticas que el narrador utiliza, como que llueva cuando el personaje piensa en su familia fallecida.
En el grimdark, el tono apesta. Los colores son sombríos, el tacto conlleva la gelidez del rigor mortis, el paladar tiene regusto a ceniza y humo. Es uno de los elementos que diferencian estas historias de la épica y el heroísmo “clásicos”. En las novelas grimdark, la inmundicia –física y moral-, la decadencia y la desesperación forman parte del paradigma de lo que esta etiqueta evoca. No hacer uso de estos elementos implica que esa etiqueta no tiene sentido.
El filtro de mierda hace que el protagonista torture, que la víctima se cobre venganza con brutalidad, que podamos empatizar con los traumas del antagonista y, lo más importante, que los pequeños actos de bondad resplandezcan como un faro en una noche cerrada. Esta es la clave que nunca hay que olvidar. Una flor destaca más en una montaña de estiércol que en un campo de flores. Un campo de flores es más bonito en su conjunto, pero una única flor entre la inmundicia convierte su mera existencia en un acto de resistencia.
Esa flor desafía al mundo.
El filtro de mierda pone en perspectiva la bondad, la humildad. La esperanza.
Dicho esto, el tono grimdark es un elemento de narrativa que el autor debe utilizar sin caer en el exceso, o se convertirá en un cliché, en violencia sin sentido, en maldad pura… y precisamente no queremos esas definiciones tan absolutas, queremos que los buenos no sean tan buenos, que los malos a veces tengan razón.

También podemos adaptar un tono existente de fantasía y cubrirlo con un velo de inmundicia física y moral, creando híbridos que jugarán con las expectativas del lector. Por ejemplo, Canción de Hielo y Fuego tiene muchísimos personajes y tramas de fantasía que se consideran grimdark. Jaime Lannister tiene muchos fans y es un personaje que nada más aparecer arroja un niño inocente por una ventana. ¿Es un héroe clásico? En absoluto. Es el Matarreyes, un caballero que traicionó su juramento. El tono está claro: los caballeros de brillante armadura no son tal y como los esperas.
Pero también tenemos a Jon Nieve, que es un héroe clásico de origen secreto, con espada reluciente, profecía mágica y que debe enfrentarse en el norte a un gran mal que es… un gran mal. Así de previsible. ¡Y no pasa nada! Canción de Hielo y Fuego hibrida el grimdark con la fantasía épica y crea una narrativa de guerras y heroicidades con personajes tan moralmente ambiguos como un mercenario cubierto de quemaduras, un putero parricida o un consejero que vendería a su madre. Esto es lo que pasa si cogemos fantasía épica y le pasamos el filtro de mierda.
¿Qué pasaría si haces lo mismo con otros tonos? Imagina una pátina de grimdark en fantasía de aventuras; o fantasía humorística, en la que el cinismo sirva para sobrellevar la depresión; o con el realismo mágico, o las fábulas y cuentos de hadas con animales peludos que deben matar para no ser devorados. O incluso revisando los mitos clásicos en un retelling muy oscuro o el romance en tiempos de grimdark.
Prueba a poner un filtro de mierda en tu fantasía, y quizá descubras que te gusta ver germinar una flor en el tórax abierto de un cadáver.

¿Qué es el grimdark? ¿De dónde procede? ¿Cómo escribir una novela grimdark?
En este curso descubriremos los orígenes de la narrativa grimdark, hablaremos de fantasía oscura y de espada y brujería; repasaremos los tipos de narrador más usuales en el grimdark, posibles estructuras, temas y, sobre todo, el tono de este tipo de narrativa.
Carlos Di Urarte, de una forma didáctica y entretenida, hablará también de los personajes propios del grimdark y muy especialmente de los antagonistas.
También analizaremos cómo hacer un worldbuilding resultón, y nos ocuparemos del desenlace, una de las claves del grimdark, así como de los manidos deux ex machina que podemos evitar o, al revés, reforzarlos para convertirlos en puntos.
En resumen, Urarte disecciona todas las áreas que hay que conocer relacionadas con la narrativa grimdark y, finalmente, proporciona los mejores consejos para presentar vuestra obra grimdark y sea viable desde un punto de vista comercial.
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