SEGUNDA PARTE
Hoy os hablaré de dos programas de pago: el barato y el que usa todo el mundo. ¡Oh, sorpresa! Es el caro.
CELTX
Empecemos por el “barato”. Se trata de CELTX, que tiene una versión “gratuita” que te permite crear 3 proyectos en 3 meses de prueba y chimpún. Luego a pagar. No mucho. O al menos, no tanto como el otro profesional, pero vamos, hay que soltar dinero para tenerlo.
Celtx Studio se posiciona como una herramienta para la redacción de guiones, destacando por sus capacidades integrales que abarcan todo el proceso de producción.
Vamos, que la parte de guion es una más dentro de sus opciones, que abarcan todo el proceso audiovisual. Si tu intención es ser director, o productor de tus propios guiones, pues mira, Celtx puede ser tu opción más acertada, pero si no… Si solo quieres escribir, quizá te sobra mucho de lo que ofrece (y tienes que pagar por ello).

Celtx Studio ofrece tanto una versión en línea como una aplicación móvil, asegurando un acceso fácil y conveniente a la información en cualquier momento y lugar.
Ademá, permite la redacción de guiones en diversos formatos, incluyendo audiovisuales, cinematográficos, televisivos, obras teatrales e incluso guiones para historias de videojuegos.
Celtx no solo se limita a la redacción, sino que se destaca por sus funciones de producción: Ofrece opciones avanzadas como storyboard, presupuesto, breakdown, hojas de llamado y reportes. Aunque estas funciones están disponibles en la versión gratuita, su capacidad de exportación se encuentra restringida y solo está habilitada en la versión de pago.
En resumen, Celtx Studio no solo facilita la creación de guiones, sino que también se erige como una solución completa para el proceso de producción, brindando una alternativa económica con flexibilidad y funcionalidades avanzadas que te puede ser útil si quieres ir “más allá” del guion y ver otras fases de la producción audiovisual.
Si no, pues no, porque vas a dejar de usar una gran parte del programa.
Personalmente no me motivó mucho, lo usé un par de veces en dos proyectos para empresas del sector televisivo que lo utilizaban y, aunque se maneja bien, es intuitivo y fácil de aprender, teniendo otras opciones, en cuanto pude lo dejé de lado y ahora mismo ya no lo tengo ni instalado en el ordenador, ya que he acabado sucumbiendo a la industria y usando siempre el programa que usa la mayoría de la industria:
FINAL DRAFT
Final Draft se autodenomina «la solución profesional para guionistas», y sí, es la elección más comúnmente adoptada en la industria del cine y la televisión, a pesar de ser también la opción más cara. En definitiva, ha llegado un punto en que la inmensa mayoría de compañeros, medios, productoras y plataformas usan este programa y este formato, es muy difícil trabajar con cualquier otro cuando todo el mundo te pide este y ha acabado siendo el estándar.

Esta aplicación, diseñada por Ben Cahan y Marc Madnick en 1991, surgió para ayudar a aspirantes a guionistas que lidiaban con los rigurosos estándares de formato impuestos por Hollywood, ya que cada uno escribía con y como podía. Su impacto es innegable, ya que ahora numerosos concursos de guion y productoras en casi todo el mundo exigen el uso exclusivo de este software para la presentación de guiones.
Si no usas Final Draft, no nos envíes nada.
Cuidado con eso, que, si tu intención es cruzar el charco o salir fuera, ahí va una primera barrera.
Con una base de usuarios que incluye a TOPS como Aaron Sorkin, James Cameron, Sofia Coppola o JJ Abrams, Final Draft ha demostrado ser la herramienta predilecta de los estudios más importantes de cine y televisión y teniendo en ellos su publicidad más barata.
Esta aplicación ofrece una formateo automático del guion según los estándares de la industria, con la capacidad de organizar y guardar páginas específicas mediante marcadores y ScriptNotes. Facilita la visualización con diversas opciones y garantiza una escritura fluida al automatizar la transición entre acción, personajes y diálogos.
Además de simplificar la creación de guiones, Final Draft proporciona herramientas analíticas, ofreciendo estadísticas detalladas sobre personajes, trama y diálogo. Es compatible con diversos formatos de archivo, lo que permite la recuperación en .rtf, .txt o Word. Esto es una maravilla, porque puedo coger mis viejos guiones que hice en la plantilla de ABC guionistas e importarlos en FINAL DRAFT sin mucho desbarajuste.
La numeración automática de secuencias, el sistema de post-its para escaletar y la capacidad de navegar intuitivamente por el guion son solo algunas de sus características destacadas que te hacen la vida más fácil al usarlo para trabajar.
La aplicación también destaca por su capacidad de almacenar versiones anteriores del guion, facilitando la revisión y comparación. Ofrece funciones avanzadas como búsquedas por categorías, corrección ortográfica y de diálogos en español, y la posibilidad de agregar colores y títulos para un seguimiento más eficiente de personajes, tramas y versiones.
Además, en el modo COLLABORATION (es lo que yo uso cada día) varias personas se conectan a la vez sobre un mismo guion y pueden ir haciendo cambios online (a diferente color) y verlos en tiempo real. Para guiones en equipo es imbatible.
En resumen: Final Draft es una herramienta muy intuitiva y fácil de usar y es el programa que usa la aplastante mayoría. Si tu intención es trabajar de esto, o en equipo, en una productora o enviarles proyectos a quien sea… vas a acabar incluyéndolo en tu lista de programas. Sí o sí. Es lo que hay.

Adaptación de libro a guion.
En este curso, Iván Ledesma nos explica cómo traducir un texto a guion. Empezando por las diferencias fundamentales entre ambos tipos de escritura, pero contando también cuáles son los errores más comunes y cómo evitarlos.
Además, Ledesma nos proporciona herramientas útiles para la escritura en general: cómo escribir diálogos verosímiles, o cómo lograr que los personajes suenen distintos.
Por último, nos explica cómo presentar nuestro proyecto para conseguir que se convierta en algo más que eso: un mero proyecto. ¿Cómo acercarse a las productoras? ¿Y trabajar con otra gente? ¿Cómo vender nuestro trabajo? Porque no hay que olvidar que un libro es el producto final, pero un guion es solo una herramienta con la que mucha gente va a trabajar.